Es curioso que en unos 180 millones de años de evolución humana hayamos llegado al punto de depender por el bien de nuestra raza de dos productos tan básicos y a la par tan sexis como son el Gel y el Champú.
Por un lado tenemos el...
Gel: Según establece un estudio de la prestigiosa universidad de la punta de mi nabo estable que empezamos el ritual de nuestra higiene corporal de pies a cabeza con lo cual el primer contacto de nuestra piel con estos productos empieza con el Gel esto lo convierte en la delgada linea que separa nuestro confort personal y un estado alterado en nuestra piel. El gel es frió, sin sentimientos como si alguien te violase y no te diese ni un besico para hacerlo menos violento, el gel no tiene escrúpulos no te mira a la cara mientras se resbala por tu cuerpo, no te habla, ni establece ningún tipo de comunicación sensorial ni extrasensorial solo quiere terminar en tu sumidero mas cercano y olvidarse pronto de ti. Es llamativo como algo tan imperfecto es tan necesario para una digna supervivencia.
Por el otro lado tenemos el:
Champú: Es la sensación mas parecida que existe con sentir que dios baja y te besa la frente cálidamente. Por lo contrario que el Gel el Champú es cálido, cariñoso y juguetón.Si pudiésemos sentir un orgasmo sin utilizar ningún tipo de genitales sin duda seria la combinación Champú + agua + pelo. El cahmpú si te mira a la cara tanto que si te descuidas se cuela por tu ojos pero lo hace porque nos quiere pero no sabe que escuece y nos hace daño con ese contacto pero se le perdona. Nos quiere, cuidando de de algo tan importante como es nuestro pelo aportándole,brillo,volumen,firmeza...el simple echo de dejarte el pelo limpio y con un aroma fresco y acogedor....muchas cosas nos aporta y nos da este producto sin pedir nada a cambio... ademas es tan confortante...que estimula nuestros sentidos mas primarios y a mi por lo menos me la pone dura.
Como conclusión final me cago en el hijo de puta de Pablo Alborán y sus mas difuntos ancestros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario